lunes, 24 de octubre de 2016

Conoceis a Asterix y Obelix ? (Mensaje de motivación para jovenes)


Conocéis a Asterix y Obelix?   (David Piqueras)

   

     Personajes de comic dibujados por Albert Uderzo, dibujante y guionista francés. Son unos galos de un poblado celta en tiempos de los romanos.  Los cuales son ayudados por el druida Panoramix con una pócima secreta que al tomarla les proporciona una fuerza descomunal.
    Aunque Obelix no le hace falta pues de pequeño se cayó en una marmita llena de esa pócima y por lo tanto ya posee el poder de por si para siempre. Por eso el druida no quiere darle  más pócima a Obelix.
    Y es que en la vida hay ciertas personas, que se han caído en la marmita de la motivación como Obelix y ya de por si están motivados.
    Son personas corrientes con vidas corrientes pero que por las circunstancias poseen una determinación excepcional, han llegado a ser líderes y grandes figuras como Steve Jobs/ Albert Sweitzer/ Hudson Taylor y muchos más que seguro que vosotros conocéis.
     Aunque muchas veces  todas estas personas son la excepción que confirma la regla,  de que todos en determinados momentos  

                         ¡!!¡NECESITAMOS SER MOTIVADOS!!!!

    Necesitamos de la pócima de la motivación y así retroalimentarnos y tirar hacia adelante. (Al menos yo)

    Y la verdad, es que viendo el panorama desolador que  estamos dejando los mayores a los jóvenes en nuestro contexto no tengo palabras para poder justificarlo. Tengo que decir que en muchos aspectos no hemos hecho los deberes, y el concepto ese de LA ARMONIA SUSTENTABLE QUE TANTO DICEN LOS BUDISTAS de que debemos de trabajar en pro  hacia las nuevas generaciones deja mucho que desear por nuestra parte.
    Os dejo unos pequeños datos que corrobora lo mencionado:
   Hoy día tenemos crisis a tutti pleni, crisis política, económica (un paro juvenil del 33 %, donde la anarquía de los ninis está reinando). Crisis de valores, social, educativa, y profesional (54 % de los jóvenes de edades comprendidas de los 18 hasta los 34 aseguran no sentirse realizados con su trabajo y  un 20 % de los jóvenes que trabajan se están desarrollando en puestos donde se les exige menos de la preparación que obtuvieron en su momento).  Entonces es cuando se plantean aquel famoso pensamiento de “Pa que he estudiado tanto”.
   Viendo el panorama que hemos dejado, a vosotros jóvenes y viendo como están vuestras mochilas de cargadas y como también las traéis a la iglesia. Y considerando que muchas veces decimos que somos luz cuando en realidad somos solo bombillas fundidas que vamos a piñón fijo por la vida y que muchas veces la iglesia parece un mero trámite impuesto por vuestros progenitores donde no os queda más remedio  que intentar aguantar hasta que alcanzar la mayoría de edad.

 No nos queda otra que deciros que:

    “Que os levantéis, que os despertéis y que toméis vuestro lugar en la iglesia. Yo os reto a que descubráis el tremendo significado de la gracia de Dios en vuestra vida”

   Dios en su momento levantó a profetas, los cuales también a parte de su función profética tuvieron que empezar a motivar a su pueblo, ya que muchas veces el panorama era desolador. Nehemías tuvo que reconstruir los muros de Jerusalén y la vida espiritual del pueblo y Hageo (decimo de los profetas menores) tuvo que continuar con el legado de Nehemías. El profeta Daniel que no sé qué fue peor “el foso de los leones” o toda su vida metido en un palacio pagano donde a saber que se guisaba en dichos contornos”

     Si leemos Hageo capítulo 1 (1:1-15) vemos la represión de Dios por haber olvidado y descuidado la reconstrucción de la casa de Dios, mientras cada cual buscaba su propia comodidad.

     Dios como creador de la historia es también observador,  (the observer) El observa, él ve el avance de su obra y también observa el avance de nuestra vida. El observa esos desfases que muchas veces hay.   Su casa abandonada pero nosotros unos megacraks en lo nuestro con una mochila recargada de estudios ya que es lo que nos impone la sociedad y ocupados todo el día. Aunque como decía  Marcos Vidal en una de sus canciones,  “¿Qué te pasa iglesia amada  que no reaccionas solo a veces te emocionas y no acabas de cambiar?”

 
Hageo capítulo 1 (1:1-15)

¿Es para vosotros tiempo, para vosotros, de habitar en vuestras casas artesonadas, y esta casa está desierta?

Pues así ha dicho Jehová de los ejércitos: Meditad bien sobre vuestros caminos.

 “Meditad bien sobre vuestros caminos” A veces es necesario, parar  y hacer un resert en nuestra vida y considerar lo que estamos haciendo

  El porqué de nuestra insatisfacción personal:

Sembráis mucho……………………..……...  Pero recogéis poco

Coméis ---------------------------------------  y no os saciáis

Bebéis ----------------------------------------- pero no hay suficiente

Os vestís -------------------------------------- pero nadie se calienta

El que recibe salario ----------------------- recibe en bolsa rota

     

  Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová.

Buscáis mucho, y halláis poco; y encerráis en casa, y yo lo disiparé en un soplo. ¿Por qué? dice Jehová de los ejércitos. Por cuanto mi casa está desierta, y cada uno de vosotros corre a su propia casa.

     Hay momentos en que se  pierde el sentido de todas las cosas, situaciones en las cuales uno se pone a pensar que afín de cuentas cada uno va a la suya  y por lo tanto nuestra productividad personal decae a pasos agigantados.
    Y todo eso, es  porque nos hemos desenfocado de Dios.
    Pensad una cosa, si hemos sido creados para la alabanza de su gloria, solo recuperaremos el auténtico sentido  cuando recuperemos el auténtico propósito de Dios en nuestra vida. Que es alabar a Dios y bendecirlo.

     Ahora bien, hay muchas formas de alabar a Dios, tanto con nuestra boca como con nuestros hechos y también con nuestro trabajo y servicio en la iglesia. Es tiempo de que no solamente haya tecnócratas en la política sino también en la casa de Dios. Gente que sirva a Dios con sus oficios, técnicos de sonido, periodistas, programadores, comunicadores, escritores, etc…
    Jóvenes tenéis un gran potencial, una iglesia y medios para avanzar. Es cuestión de que os “Despertéis” y toméis el lugar que os  pertenece.

 

    Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios,

 ¡Despiértate!  Joven quiero ver la mejor versión de ti en la iglesia.

 

     Mensaje compartido en una playa por la noche a unos jóvenes…… No había pulpito, no había megafonía solo el leve y relajante murmullo de las olas llegando a la orilla….

EL CAJON SECRETO (Lo que los Padres deben saber para que sus hijos no abandonen la iglesia)


EL CAJON SECRETO

    

     Hace bastantes años atrás descubrí un cajón secreto, estaba en la alcoba (dormitorio) de mis padres y concretamente en la mesilla de noche del lado donde dormía mi padre. Normalmente ¿Qué es lo que se suele guardar en un cajón secreto?.....
      joyas, dinero, algún tipo de escritura, algún documento importante, algo de incalculable valor, etc…. ¿Qué pensáis que había dentro?
      Había algo de incalculable valor para mi padre, dos o tres fotos de sus hijos y de mi concretamente habían dos.
      Mi padre fue hijo de la postguerra, de aquella generación de hombres responsables que trabajaban de sol a sol y con solo entregar el sueldo a casa ya tenía bastante. No recuerdo ni un beso, ni un abrazo afectuoso y ni una palabra de ánimo pese a que hubieron ciertos momentos de mi niñez que los había necesitado.
    Pero….ese descubrimiento fue para mí como un bálsamo de consolación como un alivio ya que hacía tres meses que mi padre había fallecido y algunos interrogantes rondaban por mi cabeza en cuanto a mi relación con él.
    Tuve la certeza de que mi padre me quería pero que nunca me lo había manifestado. Él tuvo una infancia mucho peor que la mía ya que por las circunstancias no le enseñaron a demostrar afecto.
     Mi madre después de 20 años fueron contestadas sus oraciones y mi padre volvió a los caminos del señor unos cuantos años antes de un 12 de octubre donde partió con Dios. Mi madre decidió quitar la alcoba y poner un dormitorio individual, yo le estuve ayudando a desmontar la alcoba y gracias a eso descubrí dicho cajón.
     Mi padre no sabía demostrar sus sentimientos como muchos de aquella época pero yo descubrí que formaba parte de su más preciado tesoro o heredad que guardaba y velaba en silencio.
     Hoy día somos otra generación de padres, muchos más afectivos con nuestros hijos pero con las mismas preocupaciones que los de antes que es la de guardar y velar por un buen futuro para los nuestros.
     Sin duda todos nosotros los aquí presentes tenemos algo en común, nuestros hijos, nuestro más preciado e incalculable tesoro pero también nuestra heredad espiritual que Dios nos ha dado que debemos de cuidar y guiar.
     Por ello, desde el ministerio juvenil queremos reflexionar “junto” con vosotros sobre los hijos y lanzaros un PEQUEÑO GRAN RETO.

     Entendemos, a la luz de la palabra de Dios que por mucho que intentemos sembrar en vuestros/nuestros hijos la semilla de la palabra, compromiso y crecimiento si entre semana no hay un terreno preparado y fertilizado para ello poco podemos hacer a no ser que la gracia de Dios nos sorprenda como muchas veces hace.
     En la famosa parábola del sembrador, pone que solo la semilla que cae en buena tierra es la que germina y da fruto. Eso nos lleva a preguntarnos/preguntaros que si solo la semilla que cae en buena tierra es la que crece ¿Qué clase de tierra estamos preparando para nuestros hijos entre semana? o ¿Qué nos impide abonar y preparar un terreno fértil para nuestros hijos? Porque supongo que sabemos que la tierra se puede trabajar, abonar y fertilizar.
     ¿Cuándo es la última vez que hemos orado por nuestros hijos? ¿Que hemos compartido un pasaje de la biblia? ¿Qué hemos cantado en casa alguna canción de alabanza o que hemos realizado algún tipo de devocional familiar? ¿Qué hemos animado a nuestros hijos a que asistan a la iglesia, al grupo de jóvenes o alguna actividad que sabemos e intuimos que puede ser de bendición para ellos?
     Nosotros consideramos que un buen tanto por ciento considerable de que nuestros hijos asistan a la iglesia dependerá de nuestro entusiasmo, preocupación y trabajo con ellos.
     Antes os hablábamos de un pequeño gran reto que os queremos proponer y es el siguiente:
     “Anhelamos y oramos por una generación de niños y jóvenes apasionados por Jesús”  
     Pero sabemos que este reto, empieza en casa.

     En 1ª Pd 3.21, hay una parte del versículo que nos dice:

Presentemos siempre defensa con mansedumbre y reverencia a todo aquel que nos demande de la esperanza que hay en vosotros”

   Qué bueno que sería que los primeros que nos pidan razón de la esperanza que hay en nosotros, sean nuestros hijos ya que son nuestros primeros y más directos testigos.
   Que también en nosotros vean “Pasión por Jesús” y que sepamos transmitirles los valores necesarios a través de nuestra actitud, compromiso y visión del evangelio.
    La palabra defensa del versículo mencionado anteriormente en el griego es APOLOGIA que significa rebatir con argumentos convincentes lo que defendemos.
    Creo sinceramente y en esto coincido con algunos educadores que muchas veces sobre nuestros hijos proyectamos el “Tener” como una meta básica y loable para nuestros hijos. Y cuando hablo de tener me refiero a: tener buenas carreras, estudios, buenos trabajos, formación, buenas casas y todo aquello que quizás nosotros no hemos llegado alcanzar…
    Pero al igual que “Teruel” el “ser” también existe. Como por ejemplo ser buenas personas, comprometidas con la sociedad y porque no “Ser una generación apasionada por Jesús”. Y en definitiva SER discípulos de Cristo.
    Esta es nuestra oración y esta es nuestra reflexión.
    La decisión y valoración os corresponde a vosotros, aunque como una vez comentó un entrenador deportivo  toda decisión conlleva una APUESTA (apostar por lo que hemos decidido hasta las últimas consecuencias)  y una RENUNCIA (Sabiendo que muchas veces hay que pagar un precio por dicha decisión y renunciar a ciertas cosas en pro en este caso del bien espiritual de nuestros hijos).

  ¿Aceptaremos este pequeño gran reto?

   Si lo quereis escuchar clikear aqui.